Publicado: Abril 02, 2019
¿EE.UU intervendrá en las elecciones bolivianas?
Sin que sea todavÃa de la magnitud de las acciones desplegadas contra las revoluciones venezolana y nicaragüense, con un claro énfasis puesto en la primera, Estados Unidos ha enviado señales al presidente Evo Morales, a través de distintas vÃas, para que desista de presentarse en las elecciones generales de este año.
Los mensajes estadounidenses no sorprenden. Forman parte de la contraofensiva imperial y conservadora contra los procesos y gobiernos revolucionarios y progresistas de América Latina, como parte de su manifiesto interés de que el mundo no pierda su carácter unipolar. La estrategia de “América first†que desarrolla la administración Trump no es incompatible con su “misiónâ€, casi mesiánica, de ser el lÃder que modele y regule el movimiento planetario, más aún en un momento en que China y Rusia, le compliquen el tablero geopolÃtico.
No hay que apelar a las ciencias ocultas ni ser demasiado riguroso en el conocimiento de la historia de América Latina, que no es otra que la historia de las intervenciones de EEUU en los asuntos internos de los paÃses, como para no asegurar que Evo Morales también está en la mira de Washington. La estabilidad lograda por el gobierno boliviano y la permanente posición de condena de Evo Morales contra las acciones estadounidenses representan un mal ejemplo para el imperialismo que no puede tolerar.
La intromisión de EEUU en los asuntos internos de Bolivia es de larga data. Para no irnos a toda esa historia solo mencionar la abierta injerencia del embajador Manuel Rocha en las elecciones de 2002, cuando llamó a no votar por Evo Morales si no se querÃa poner en riesgo la asistencia de ese paÃs para encarar temas de desarrollo (a través de la USAID) o las remesas que procedÃan de la comunidad boliviana. Destacan también las reuniones de Philip Golberg con la oposición boliviana que desarrollaba acciones antidemocráticas en 2008 o de las tareas de inteligencia polÃtica desplegadas por la DEA. La respuesta boliviana fue la expulsión del embajador estadounidense y de la fuerza antidrogas.
Por tanto, serÃa una completa ingenuidad, con consecuencias muy graves para Bolivia y el Proceso de Cambio, si el gobierno y los movimientos sociales no toman en cuenta la historia pasada y presente de EEUU y si no se preparan para enfrentar los planes que con seguridad vienen planificando para el momento preciso.
Es verdad, como lo señalan los estrategas de ese paÃs, que la prioridad son Venezuela, Nicaragua y Cuba, a los que consideran paÃses miembros del “eje del malâ€. Pero también es cierto, que Estados Unidos nunca ha tolerado ni el más mÃnimo gobierno reformista en la región.
Es más, los desesperados llamados de la derecha boliviana, como los de Carlos Mesa, Oscar Ortiz y el operador del Departamento de Estado, Jorge Quiroga, de que la OEA –léase EEUU- active la Carta Democrática Interamericana contra Bolivia o que la Corte Interamericana de Derechos Humanos responda negativamente a la “opinión consultiva†de si la reelección es o no un derecho humano, muestran que se pretende incidir “desde fuera†en las elecciones generales lo que no pueden lograr “desde dentroâ€.
Esta convocatoria de la oposición adquiere mayor cuerpo, en un momento en que Evo Morales se encuentra a pocos puntos de superar la barrera del 51 por ciento de preferencia electoral o en el peor de los casos de alcanzar una diferencia de más de 10 puntos frente al segundo.
Pues bien, veamos esos hechos polÃticos que fundamentan la tesis de la intromisión de EEUU en los asuntos internos de Bolivia en miras a las elecciones próximas:
El 30 de noviembre de 2017, un comunicado oficial del Departamento de Estado de los Estados Unidos “instaba†al presidente Morales a respetar el referéndum del 21 de febrero de 2016 y a no presentar su candidatura para las elecciones de 2019, que definirá al gobierno que conducirá este paÃs andino en el perÃodo 2020-2025.
“El pueblo de Bolivia ha hablado claro. Estados Unidos les apoya e insta al actual Gobierno de Bolivia a que respete el resultado de esos referendosâ€, establece textualmente el comunicado del gobierno estadounidense al rechazar la sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional†del 28 de noviembre de 2017 que habilita a todas las autoridades electas –incluidos Evo Morales y Ãlvaro GarcÃa Linera- a presentarse en las elecciones nacionales y subnacionales.
Otro comunicado del mismo origen, fue emitido el 17 de diciembre de 2018, un mes y diez dÃas antes de que se llevaran adelante las elecciones primarias que legitimaron los binomios presidenciales presentados por las organizaciones polÃticas y en las que el MAS recibió un contundente respaldo de su militancia a la fórmula Evo Morales-Ãlvaro GarcÃa Linera. Estos dos párrafos del comunicado son bastante claros:
“Estados Unidos se suma a la Unión Europea para subrayar que las amenazas contra jueces del Tribunal Supremo Electoral no son propicias para crear condiciones necesarias para celebrar elecciones libres y justas en 2019â€.
“El respeto a la independencia del Poder Judicial, el pluralismo polÃtico y la libertad de expresión son derechos fundamentales y pilares fundamentales de la democracia y del estado de derechoâ€.
Pero eso no es todo. Las acciones contra Bolivia no solo han provenido de la Casa Blanca, sino del propio Congreso de los Estados Unidos. Veamos:
La congresista estadounidense, de origen cubano y de la lÃnea dura contra los gobiernos de izquierda, Ileana Ros-Lehtinen, pidió en una sesión del congreso de su paÃs al presidente Trump: “el pueblo boliviano necesita nuestra ayuda, señor presidente y debemos comenzar a prestar atención a lo que está sucediendo aquà en nuestro hemisferioâ€.
Pero más significativa ha sido la resolución legislativa, luego trasladada al Comité de Asuntos Exteriores, en la que tres congresistas de una comisión bipartidista señalan:
“Bolivia se encamina a una dirección muy peligrosa, alineándose con regÃmenes ilegÃtimos e ilegales, incluido el de (Nicolás) Maduro en Venezuela. Es importante que todas las partes respeten la Constitución de Bolivia, que incluye lÃmites de mandatosâ€, señaló el senador republicano Ted Cruz. La resolución, liderada por el legislador demócrata Bob Menéndez, pide a las democracias latinoamericanas, incluyendo Bolivia, que respeten “las pacÃficas transferencias regulares de poder a través de eleccionesâ€.
“Debemos tener un enfoque claro y coherente contra cualquier lÃder electo que intente extender su control del poder al eludir la propia Constitución de su paÃsâ€, subrayó Menéndez, el miembro demócrata de mayor rango del Comité de Relaciones Internacionales del Senado de EEUU.
A manera de cierre. EEUU y la oposición no de detendrán en su estrategia de inmiscuirse en los asuntos internos de Bolivia. El grado y la profundidad en que lo hagan depende de varios factores internos y externos, entre ellos de cómo evolucione la situación venezolana.











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